Se ahogó al intentar besarla
¿Sabes que es narcisismo? Pues
yo no sabía lo que era, así que me puse a investigar un poco sobre esta palabra
y lo que encontré googleando fue: “El narcisismo es el amor que se dirige un
sujeto a sí mismo. Toma su nombre del mito griego de Narciso, que se enamoró de
su propia imagen reflejada en el agua y se ahogó al intentar besarla.” También
encontramos “En su uso coloquial designa un enamoramiento de sí mismo o vanidad
basada en la imagen propia o ego.”
Esto me llevó a pensar mucho, porque muy seguido hablamos de los problemas de falta de autoestima, pero ¿qué pasa con aquellos que están llenos de vanidad o ego? Creo que podemos hablar también un poco del tema, ya que el mundo en el que vivimos se refleja muchas veces como uno muy narcisista.
¿En algún momento ha saltado tu ego al ruedo? Yo, muchas veces, lo saco a pasear y puedo llegar pensar que al estar enamorados de nosotros mismos nos volvemos egoístas y tan seguros de nosotros mismos que sacamos a Dios de la ecuación, volviéndonos autosuficientes; en temporadas de mi vida me ha picado el bicho narcisista, contagiándome y llenando mi corazón de virus, y termino hiriendo a los demás sin remordimiento porque carecía de empatía.
Un estudio hace poco reveló una realidad que nos afecta como sociedad. Tristemente, "el 70% de los estudiantes de hoy tiene puntaje más alto en narcisismo y más bajo en empatía que el estudiante promedio de hace treinta años." La conclusión a la que llegaron varios psicólogos es que estas características narcisistas son causadas por la mala paternidad o por el ambiente, sin embargo, encontramos en Ezequiel 18 una verdad importante, donde podemos ver que esta no puede ser una verdad absoluta en estas causas, ya que hay algunas personas que con terribles trasfondos se convierten en personas productivas, empáticas; y algunas otras con un maravilloso trasfondo, se convierten en personas egoístas.
Cuando era pequeña, recuerdo muchos de los juegos que hacíamos con mis primos cuando nos reuníamos. Recuerdo, también, cuando aquel amigo que se ponía bravo en el juego y era el dueño de la pelota decía: “pues bueno me llevo la pelota” y nos dejaba aburridos, ¿te pasó? O cuando éramos bebes y algún niño nos quitaba el juguete con el que estábamos jugando y podíamos ir corriendo hacia nuestra mamá y decirle: “ese niño me quito mi juguete” y quizás mamá nos respondía: “hay que compartir” a lo que nosotros respondíamos: “pero es mío”, ¿te sientes identificado? Yo sí, lo que me hace pensar que este síntoma viene desde muy pequeños y que es resultado de nuestra naturaleza caída.
En nuestro gran manual de instrucciones, Dios que nos dice la razón de un carácter pobre: “Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo?” Jeremías 17:9 .
“Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona.” Marcos 7:21-23.
Nuestros corazones son propensos a la maldad. Tranquilos que para todo problema siempre hay una solución y Dios mismo nos la da: “Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.” Efesios 4:22-24.
Así que la solución la tenemos en nuestras manos, permitiendo que el Espíritu Santo transforme nuestras mentes y nuestros corazones para así mismo poder rechazar esos patrones no saludables. “Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” Romanos 12:1-2.
Toma tiempo para examinar hoy tu vida y realizarte un par de preguntas:
¿Eres capaz de aceptar la crítica constructiva?
¿Has estado criticando a otros y excusando una conducta similar en ti mismo?
¿Has demandado que otros sean sensibles a tus desafíos mientras ignoras los desafíos que ellos enfrentan?
¿Estás pensando lo peor de otros o les estás dando el beneficio de la duda?
¿Esperas lealtad, pero a cambio tú no la das? ¿Eres capaz de herir a alguien sin remordimiento?
¿Reconoces y te arrepientes genuinamente cuando te equivocas? ¿Castigas a las personas creando barreras, cortando el contacto o reteniendo cosas que las bendecirían?
“Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.” Mateo 7:12.
Así mismo como combatimos la falta de autoestima y las mentiras del enemigo en este tema, también tenemos que combatir el egoísmo y el narcisismo en nuestras vidas, ya que también son mentiras que el enemigo quiere plantar en nosotros; y sin más, recuerda que Jesús murió por ti, el único que no fue narcisista en este mundo. Y que no nos pace como Narciso, que se enamoró de su propia imagen reflejada en el agua y se ahogó al intentar besarla. La vanidad y el egoísmo ahoga, no solo a ti sino a todos los que te rodean y la empatía reparte agua aquellos que se muren de sed.
Editado por: Emerson Martínez @ememartinez25
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