La gran pregunta
Qué pasaría si Jesús en este momento se presentara delante de ti y te hiciera la siguiente pregunta: ¿Qué quieres que haga por ti?; yo no sé tú, pero yo no sabría que responder y sobre esto Dios me confrontó en estos días.
“Después llegaron a Jericó. Más tarde, salió Jesús de la ciudad acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. Un mendigo ciego llamado Bartimeo (el hijo de Timeo) estaba sentado junto al camino. Al oír que el que venía era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: —¡Jesús, Hijo de David, ¡ten compasión de mí! Muchos lo reprendían para que se callara, pero él se puso a gritar aún más: —¡Hijo de David, ten compasión de mí! Jesús se detuvo y dijo: —Llámenlo. Así que llamaron al ciego. —¡Ánimo! —le dijeron—. ¡Levántate! Te llama. Él, arrojando la capa, dio un salto y se acercó a Jesús. —¿Qué quieres que haga por ti? —le preguntó. —Rabí, quiero ver —respondió el ciego. —Puedes irte —le dijo Jesús—; tu fe te ha sanado. Al momento recobró la vista y empezó a seguir a Jesús por el camino.” Marcos 10:46-52
“Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido!” Juan 15: 7
Te contare una historia que literalmente me paso a mí, un día muy frustrada porque ya había pasado los 25 años y no me había casado, en oración le estaba reclamando eso a Dios y literal escuche una voz que me decía: ¿Has orado intencionalmente pidiendo por tu futuro esposo? Lo que mi respuesta fue un rotundo no, la siguiente pregunta fue: ¿Has orado por un hombre específicamente? A lo que yo respondí: Señor que en este tema también se haga tu voluntad. A lo que Dios me respondió: Sabias que estas son las peticiones que muchos me hacen, son oraciones imprecisas y enigmáticas, ¿sabes cuantos hijos yo tengo andando por ahí? Yo quiero darte un hombre que tú desees de corazón. Quiero que seas específica y no tengas miedo en pedir.
Hoy Dios nos está diciendo que pidamos pero que pidamos siendo específicos, sabiendo que él responde estas oraciones, si no le pides a Dios que es tu padre ¿a quién más iremos? Que nos quitemos el miedo de hacerlo, si Jesús en el modelo de oración también pidió “danos el pan de cada día” porqué deberíamos de pensar que nosotros no necesitamos pedir; esto me hace volver a la historia del comienzo del mendigo que estaba ciego, cuando Jesús le hizo la pregunta, el mendigo sin pensarlo dos veces respondió con firmeza: QUIERO VER, esto me hace pensar que este hombre llevaba meses o quizás años haciendo la misma oración, una oración corta pero específica, una oración llena de fe.
No limites a un Dios sin límites, no limites tus oraciones por querer razonar todo, si quieres una casa, un carro o viajar no sé cual sea tu deseo en tu corazón, hoy te reto que tomes un cuaderno y le pongas como título: “mis sueños con Dios” y empieza a escribir eso que tanto sueña tu corazón, con detalle, esto lo llevó haciendo más de 5 años y no te imaginas todas las oraciones y milagros que Dios me ha respondido, para Dios no existen cosas fáciles o difíciles, es exactamente lo mismo el dividir el mar rojo que sanar un resfriado.
Si te unes al reto quiero saber de ti y saber de esas oraciones especificas respondidas.

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