Sumar, dividir y multiplicar
Sabes amo el liderazgo, amo la
influencia y soy fiel creyente que todos somos líderes; realmente es un tema
que me apasiona demasiado. Dios me permitió hace más de 8 años empezar a
capacitarme en este tema sin embargo cuando comencé a entrar en él no era
cristiana y tenía en mi entorno a líderes muy buenos que para mí eran
referentes sin embargo cuando conocí a Jesús se volvió mi referente más
valioso, el líder más grande de la historia donde su nombre no se olvida y no
se olvidara, un líder que dejo un legado y más que eso, cuando su nombre es
pronunciado milagros empiezan a suceder.
Jesús dejo muchas enseñanzas y hoy quiero hablarte de una que ha estado el Espíritu Santo escribiendo en mi corazón.
“Cierto día, mientras Jesús caminaba por la orilla del mar de Galilea, vio a dos hermanos —a Simón, también llamado Pedro, y a Andrés— que echaban la red al agua, porque vivían de la pesca. Jesús los llamó: «Vengan, síganme, ¡y yo les enseñaré cómo pescar personas!». Y enseguida dejaron las redes y lo siguieron.” Mateo 4:18-22
Jesús sabía que el propósito que Dios le había encomendado no podría hacerlo solo y que necesitaba capacitar a otros. Quiero contarte que mi actitud al principio era: “¿Qué puedo hacer por otros?” eso es suma, sumar a otros, Jesús invirtió en sus discípulos y sabía que no era suficiente con sumar.
“Después el Señor escogió a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos delante de él a todas las ciudades y los lugares que tenía pensado visitar. Y les dio las siguientes instrucciones: La cosecha es grande, pero los obreros son pocos. Así que oren al Señor que está a cargo de la cosecha; pídanle que envíe más obreros a sus campos.” Lucas 10:1-2
Aquí me di cuenta que el juego cambio, Jesús estaba cambiando las reglas del liderazgo y me mostró que la pregunta cambio a: “¿Qué puedo hacer con otros?” eso es multiplicación; el mundo necesita de la multiplicación.
Puedo pensar que los 72 discípulos estaban felices creciendo al lado de Jesús en un entorno seguro, sin embargo, los lideres no fuimos llamados a crecer en entornos seguros, fuimos llamados para caminar y llevar un mensaje. Jesús primero sumo en ellos, después dividió y multiplico la cosecha. Recuerdas que al principio te dije que todos estamos capacitados para ser líderes, esto es una verdad que debes implantar en tu corazón; estoy segura de que Dios te dio por lo menos un don y ese don te lo dio para que sumes en otros y al sumar en otros eso se dividirá y al dividirse eso se multiplicara y el Reino de Dios creceré.
Somos llamados para ser y hacer la diferencia en el mundo, capacítate, suma en otros, divide y la cosecha se multiplicará.

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