Se varó el carro


Cuando tomé el avión rumbo a México, con mi maleta llena de sueños y expectativas, nunca pensé que sería un año de tantos aprendizajes. Tan solo llevaba dos meses viviendo allí cuando empezó toda esta locura del covid y entramos en cuarentena obligatoria; en medio de todo esto me sentía decepcionada.


¿Señor no debí venir?, no voy a poder vivir la experiencia como quería, como la había visualizado. Señor ¿para que me trajiste a otro país si todo esto iba a pasar?, Señor si tu sabes que me encanta viajar ¿por qué permitiste que viniera aquí sino voy a poder viajar ni conocer? Esto no era lo que debía pasar, Señor.


Pero lo que yo no sabía era que al estar viviendo esta situación iba aprender un principio de vida, iba aprender que dentro de una gracia denegada hay una gracia otorgada. Mientras yo vivía en otro país, encerrada dentro de una gracia denegada porque no era la situación que se había planeado, Dios estaba dándome una gracia otorgada, entendí que Dios quería llevarme a otro país, estar sola, sin mucha distracción para entregarme algo por lo que había estado orando desde que conocí a Jesús.


Durante ese tiempo de cuarentena, recuerdo muy bien que el día 30 de marzo, mientras oraba, Dios me reveló mi llamado, uno tan claro que no lo podía creer, literal llevaba preguntándome, ¿para que me creaste? y sin pensarlo en una circunstancia donde estaba viendo una gracia denegada, Él me estaba dando una gracia otorgada.


José, cuando fue llevado como esclavo a Egipto, estaba viviendo dentro de una gracia denegada. Dios le había dado una promesa, pero al momento de convertirse en esclavo parecía estar muy lejos de ella, sin embargo, dentro de esa gracia denegada se encontró una gracia otorgada porque fue el medio para que José llegara al propósito que Dios tenía para él. Que mejor ejemplo que Jesús. La cruz, era una gracia denegada, Jesús pidió al Padre si era posible que pasara esa copa de sufrimiento, sin embargo, Él sabia que dentro de esta gracia denegada había una gracia otorgada de obediencia porque por esa gracia denegada Jesús fue a la cruz a morir por todos nosotros, dándonos así una gracia otorgada.


"En su bondad, Dios los llamó a ustedes a que participen de su gloria eterna por medio de Cristo Jesús. Entonces, después de que hayan sufrido un poco de tiempo, él los restaurará, los sostendrá, los fortalecerá y los afirmará sobre un fundamento sólido." 1 Pedro 5:10


¿Cuántas gracias denegadas hemos tenido que nos han llevado a gracias otorgadas? Una familia planeó salir de viaje, iban muy felices porque saldrían un tiempo de descanso de la ciudad. Rumbo a su destino, en algún punto del trayecto, su carro empezó a fallar llegando al punto de no llegar a encender. El padre de la familia levantó una oración en silencio: “Padre ayúdanos con esto, tú sabes los anhelos de nuestros corazones y lo mucho que queremos viajar”, El padre hace una llamada ya que su carro no responde y después de unas horas llega un mecánico, él empieza a revisar el carro y después de unos minutos da su diagnóstico: “no puedo hacer nada, debemos llevar el carro en grúa al pueblo más cercano, la batería dejó de funcionar”. La familia no entendía porqué pasaba eso. Llegó un carro que recogería a los niños y la mamá, para emprender el viaje hacia el próximo pueblo mientras que el padre se quedó con el mecánico esperando que llegara la grúa. Cuando llegó la grúa ambos se montaron en el carro y mientras ellos divisaban el paisaje el padre empezó la conversación haciendo preguntas que todos haríamos para conocer a alguien y en un punto llegaron a hablar del famoso Jesús. Él le compartió su testimonio y como Jesús había transformado su familia y el mecánico decidió aceptar a Jesús como su Señor y salvador. En ese momento el padre entendió que dentro de una gracia denegada hay una gracia otorgada, si su carro no se hubiera dañado ese mecánico muy posiblemente nunca hubiera encontrado la salvación en Jesús.


No cuestionemos porqué no salen las cosas como nosotros queremos. Recordemos que dentro de una gracia denegada siempre habrá una gracia otorgada porque todo obra para bien para los que aman al Señor.


Si en este momento estas viviendo en una gracia denegada, te aseguro muy pronto vendrá una gracia otorgada.


Editado por: Emerson Martínez @ememartinez25

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