Amor en tiempo de pandemia
Yo llevo más de 3 años estando soltera, el año pasado tuve una conversación muy seria con Dios y le dije: te acuerdas que yo te había dicho que a los 23 años quería ya estar casada y dispuesta a formar una familia, Señor ya estoy en los 27 años (ahora 28 años) y pues como ves no estoy ni casada ni empezando a formar una familia; sin mentirte es un tema que toca mucho mis fibras emocionales y te voy a contar por qué.
Cuando yo nací después de unos años y cuando ya entendía un poco la situación me di cuenta que mi familia no era igual a las de mis amiguitas del colegio, mi mamá era papá también (mi padre nunca se hizo cargo de mi) eso me generaba muchas preguntas y después de un tiempo me di cuenta que esa situación creo muchas cosas en mí, como inseguridades, miedo al rechazo, buscaba saciar esa falta de figura paterna en relaciones amorosas, tomaba muy malas decisiones respecto a eso y no sabia escoger muy bien mis relaciones y esto lo único que hacia era afianzar mi temor de que no era lo suficiente valiosa para que alguien me quisiera y no me abandonara.
Bueno fueron meses y años de trabajo de la mano de Dios para sanar todos estos vacíos, entonces ahora que ya llevo 3 años estando soltera es una victoria para mí ya que yo no podía estar sola, tenia que estar en una relación; y pues bueno este 2020 en el fondo de mi corazón dije, este es mi año, este es el año de conocer a esa persona, oraba por ese hombre (porque desde ya debemos orar por ese hombre que será nuestro esposo) y dije: ¡este es mi año! Puedo suponer como muchos de ustedes.
Y bueno estos días no han sido fáciles para mí emocionalmente en esa área, ya que pues todos sabemos como fue este año y le preguntaba muchas cosas a Dios ¿Señor seré como Pablo? ¿No nací para casarme? Son preguntas que quizás tú también has llegado hacerte y no se si te ha pasado, pero empieza un momento en tu vida que tus amigas del colegio ya están casadas, tus amigos del grupo de conexión encontrando su promesa, tus primas se casan y tú dices: ¿y yo cuándo?
Óyeme y para rematar llego de mi viaje de México y mi mamá me dice: como que te dejo el tren. Y yo como OMG lo que faltaba, y todo eso fue nublando mi corazón y mi vista, que permití que el enemigo plantara muchos pensamientos en mi mente. No sé qué sería de mi vida si Jesús no viniera a mi rescate en todo momento, mi corazón estaba herido, mi esperanza estaba pisoteada y mi autoestima por el piso, pero llego Él a curar mi alma.
Tuvimos una noche de corazón abierto con Él, donde le exprese mis sentimientos, como me veía y lo que estaba pasando (Él ya lo sabia todo, pero el ama escuchar salir las palabras de nuestras bocas) y con ese amor que lo caracteriza me escucho pacientemente. Yo le decía: Señor ¿Cuándo llegará ese que se arrodillará y me pedirá que me casa con Él? En ese instante Jesús me volvió a recordar el acto más hermoso y de amor donde Él no solamente se arrodillo, sino que dio su vida por amor por mí.
“Yo los he amado a ustedes tanto como el Padre me ha amado a mí. Permanezcan en mi amor.” Juan 15: 9
Cuando yo termine de hablar Él me dijo: Te acuerdas cuando me conociste como un Padre, bueno es el momento que me conozcas como un esposo, quiero conquistar tu corazón y que vuelvas a ese primer amor, que te enamores locamente de mí y te llenes de mí, que puedas ser paciente en la espera sin que eso robe tu gozo.
Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó. Romanos 8: 37
Volví a recordar que mi felicidad no está en encontrar una persona, mi felicidad debe estar siempre en Jesús que, si es la voluntad de Dios me casaré y si eso pasa que bendición y si no también que bendición, que no debo de compararme con otros Dios trabaja de maneras diferentes y cada uno esta en un proceso, que mi dependencia emocional no esta afuera sino en la cruz; bendita debilidad que nos mantiene pegaditos a Él.
No te voy a mentir al decir que ya es lección super mega aprendida, sigo en mi proceso, con días buenos y otros no tan buenos, sin embargo, sabiendo que Él esta conmigo para recordarme que Jesús debe ser mi más grande amor.
“Luego te bañé, te limpié la sangre y te froté la piel con aceites fragantes. Te vestí con ropas costosas de lino fino y de seda con bordados hermosos, y te calcé con sandalias de cuero de cabra de la mejor calidad. Te di joyas preciosas, pulseras y hermosos collares, un anillo para la nariz, aretes para las orejas y una hermosa corona para la cabeza. Así quedaste adornada con oro y plata. Tus ropas eran de lino fino y telas costosas con bordados hermosos. Comiste los mejores alimentos —harina selecta, miel y aceite de oliva— y te pusiste más hermosa que nunca. Parecías una reina ¡y lo eras! Tu fama pronto se extendió por todo el mundo a causa de tu belleza. Te vestí de mi esplendor y perfeccioné tu belleza, dice el Señor Soberano.” Ezequiel 16: 9-14
No hay silencio que Dios no entienda, ni tristeza que no sepa, no hay amor que Él ignore, ni lágrimas que no valore. Ten fe y sonríe, porque Dios te ama, Él siempre está contigo y todo saldrá bien.

¿Señor seré como Pablo? ¿No nací para casarme? son preguntas que yo también me he echo este tiempo, gracias por compartir, gracias por que saber que no soy el único aligera mi carga, jaja... gracias por las palabras de Dios que compartes y llegan a tocar e instalarse en el fondo del corazón, decidir fielmente poner la mirada en Jesús es lo mejor que podemos hacer, ¡gracias!
ResponderEliminarQue bueno que no estamos solos jajaja!! Me alegro que Dios hablara a tu vida por medio de esto que compartí! Bendiciones
EliminarGracias Toti, bendiciones!
EliminarHola Toti!!! Muchas gracias por dejarte usar por Dios al escribir estas palabras, y créeme no eres la única que se siente así (te conozco porque yo me congrego en Horizonte) y hubo una temporada en que fue muy frustrante para mi el ver que prácticamente la mayoría de los jóvenes ahí están casados o en noviazgo a tan corta edad (voy a cumplir 28) jajajaja!!!! Pero si algo he aprendido este año es vivir esta temporada con propósito, a verla como un regalo de Dios y aprender todo lo que pueda (después de toda YA somos mujeres completas en Cristo). Bendiciones
ResponderEliminarAsí es, somos mujeres completas en Cristo. Bendiciones
EliminarEl mejor amor en tiempos de pandemia fue el que todos encontramos de nuevo con nuestro Jesús. Y aunque estoy casada, imperfectamente feliz, quiero decirte que nadie, ni siquiera tu futuro esposo (porque se que lo tendrás) te va a completar. Que regalo te esta dando Dios en este tiempo, disfruta esta etapa de ese romance eterno, de este felices por siempre. (Lo que sigue, llegará, sera hermoso y estaré ahi en primera fila). Tqm negra
ResponderEliminarAmén, así es valorar lo que ya Dios me está dando. Gracias amiguita bella! Tqm
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