¿Cuál de las dos?



No sé si tú eres de los míos en este tema. Pero puedo suponer que al igual que muchas personas, todos hicimos varios planes en este año y pues por todo lo sucedido, muchos no se pudieron llevar acabo, tanto así que hacer o planear algo nos sacaba de nuestra zona y nos llevaba a una zona de temor. Bueno, así estaba yo, Dios hablando a mi corazón para que soñara y planeara cosas, pero yo seguía llena de temor.

A veces, cuando ya hemos sufrido tantas frustraciones, nos cuesta soñar o pensar cosas bonitas y hasta declarar cosas a nuestro favor que nuestra mente se vuelve un campo de batalla, donde el enemigo quiere sembrar el temor y robarnos cualquier esperanza de fe y de que las cosas pueden ser mejor.

Hoy quiero animarte a que actives la fe y apagues el temor. Te has preguntado ¿Cuántas bendiciones hemos parado por nuestra incredulidad?, ese pequeño e inofensivo pensamiento que con el tiempo alimentamos hasta que se vuelve una realidad. Me pregunto, si quizás soy la única que se hace las películas más trágicas en su cabeza.

Te puedo decir que estos últimos meses han sido de mucho aprendizaje de la mano de Dios. En el blog pasado te hablé sobre la confianza y hoy Dios me sigue hablando sobre eso, la confianza, la fe, ¿qué tanto activo mi fe? O ¿qué tanto activo mi temor?

No te ha pasado que llevas varios días alimentando un pensamiento, por ejemplo, pensando y declarando que te vas a enfermar y un día te enfermas, o piensas me van a robar y efectivamente te roban. Sabemos las promesas de Dios, sin embargo, cuando llegan los momentos de preocupación se nos olvidan por completo y el enemigo empieza hacer de las suyas en nuestras vidas.

Hoy, el ultimo blog de este año quiero retarte y retarme a que activemos nuestra fe y que el temor sea apagado por completo, que cuando surja un pensamiento que no viene de Dios inmediatamente te digas: no acepto este pensamiento, porque Dios dice que (complétalo) y no te daré poder que controles mi mente porque todo obra para bien a los que ama el Señor.
Yo era de aquellos que imaginaba todos los escenarios posibles, pero todos eran negativos, hasta que descubrí este principio de aprender a declarar lo que esta en la palabra y no lo que el enemigo quería plantar en mi vida, dando desde antes las gracias por la consecución de aquel resultado.

El temor paraliza, la fe nos hace dar pasos. ¿Cuál de los dos quieres alimentar?, los dos tienen el mismo poder. Lo que piensas, lo confiesas. Así que empecemos un año siempre confiados en que Dios tiene el control y que sus planes serán los mejores y, recuerda, que lo que tu boca declare o confiese se hará realidad en tu vida, familia, negocio, nación, ministerio y congregación. Así que aquí te dejo un par de versículos para que te aprendas y puedas contrarrestar los ataques del enemigo y tu fe sea alimentada diariamente.

CONFESIONES BÍBLICAS PARA TU VIDA:
 
Isaías 54:17 Ninguna arma forjada contra mi prosperará, y condenaré toda lengua que se levante contra mí en juicio.

Isaías 54:14 Con justicia seré adornado; estaré lejos de la opresión.

2 Corintios 10:4 Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortaleza.

Efesios 6:16 Tomo el escudo de la fe y apago todos los dardos de fuego del maligno.

Efesios 6:17 Tomo la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios y la uso en contra del enemigo.

Gálatas 3:13 Fui redimido de la maldición de la ley, soy redimido de la enfermedad, soy redimido de la muerte espiritual.

1 Juan 4:4 Venceré sobre todo porque mayor es él que está en mí que el que está en el mundo.

Colosenses 1:13 Soy libre de la potestad de las tinieblas, y trasladado al Reino de su amado Hijo.

Lucas 10:19 tengo potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada me dañará.

2 Timoteo 1:7 No he recibido espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Efesios 1:3 Soy bendito con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Isaías 53:5 Fui curado por las llagas de Jesús.

Génesis 49:8 Mi mano está en el cuello de mis enemigos.

Salmo 23:5-6 Unges mi cabeza con aceite, mi copa está rebosando. El bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.

Romanos 5:17 Recibo la abundancia de la gracia y del don de la justicia y reino en vida por Cristo Jesús.

Juan 10:10 Tengo vida y la tengo en abundancia.

Deuteronomio 28:13 Soy cabeza y no cola.

Job 22:28 Declararé una cosa y será firme en mi vida.

Lucas 2:52 Tengo gracia con Dios y con los hombres.

Salmo 91:10 No me sobrevendrá mal ni plaga tocará mi morada.

Salmo 91:1 Habito bajo el abrigo del Altísimo y vivo a la sombra del omnipotente.

Salmo 112:3 Bienes y riquezas hay en mi casa, y mi justicia permanece para siempre.

Mateo 5:44 bendigo a mis enemigos de carne y hueso y venzo el mal con el bien.

Efesios 3:16 Soy fortalecido en el hombre interior por su Espíritu.

     Decláralas todos los días en fe y verás cambios en tu vida. Bendecido año nuevo 2021 y que todo lo que oras y sueñas de la mano de Jesús se cumpla en tu vida.
      
      Editado por: Emerson Martínez @ememartinez25



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